Eduardo Rolland / VIGO
Los vigueses aspiran a una casa unifamiliar en las parroquias del litoral oeste y desprecian la vida en el centro de la
ciudad, al punto de que preferirían emigrar a otros municipios del área metropolitana antes que vivir en un piso en el casco
urbano. Así lo indica un estudio elaborado por el sociólogo vigués Miguel Martínez López, profesor de la Universidad de A
Coruña, y director entre otros de la investigación del futuro Plan General de Ordenación Municipal.
La falta de recursos obliga a muchas familias a residir en el centro, pero la ilusión generalizada sería tener una vivienda
unifamiliar hacia la zona de playas. Así, Coruxo es la parroquia de Vigo más valorada, con una puntuación de 6,9 sobre diez,
seguida de Alcabre y Oia, ambas con 6,8.
Otras parroquias del litoral oeste, como Saiáns (6,6) y Navia (6,1) se sitúan en lo más alto de la clasificación, seguidas
de las zonas occidentales del interior, como Bembrive (5,9 puntos), Beade (5,8), Castrelos (5,4), Valadares (5,3), Matamá
(5,2) y Comesaña (5,0).
Hacia el centro y hacia el Este las parroquias acumulan "suspensos". Los vigueses preferirían no residir en ellas. Así
Candeán, Zamáns, Sárdoma y Cabral se sitúan entre una calificación de 4,9 y 4,5 puntos.
En la ilusión general de las familias no está vivir en el centro de Vigo, al que dan un suspenso de 4,2 puntos sobre diez.
Las parroquias de Teis (4,1) y de Sampaio (3,9) cierran la clasificación, al ser las menos valoradas por la ciudadanía
para vivir.
En general, según el estudio de Miguel Martínez -publicado por la Universidad de Barcelona-, los vigueses preferirían no
tener que vivir en un piso, ni siquiera en el centro, al que dan una valoración de 3,7 puntos.
Por orden de preferencia, los ciudadanos querrían vivir en una residencia unifamiliar de piedra, una moderna, un chalet
adosado o un piso en nueva urbanización antes que residir en el casco urbano céntrico.
"Los vigueses asocian la prosperidad con la zona Oeste", explica Miguel Martínez, "primero, porque consideran la proximidad
al mar como un valor, pero también porque saben que las familias más acomodadas residen en chalés en este área".
Existe un deseo de "emulación" de las clases más altas a la hora de preferir el Vigo Oeste, "lo que justifica que las parroquias
de Coruxo y de Alcabre estén idealizadas", asegura Martínez.
Muestra de ello es que los ciudadanos preferirían emigrar a otros municipios antes que vivir en el casco urbano. Así, los
concellos del Oeste de la Ría reciben una elevada puntuación por los encuestados.
Baiona es el ayuntamiento más valorado, con 6,2 puntos, seguido de Nigrán, con 6,1. Tras ellos, se sitúan Gondomar (5,3)
y los dos municipios de referencia en O Morrazo dentro de la Ría: Cangas (5,3) y Moaña (5,0).
A partir de aquí, el resto de municipios del área metropolitana reciben un "suspenso" en las aspiraciones de residencia,
aunque Redondela (4,1 puntos) es más valorado que el casco urbano vigués.
La condición litoral y turística pesa a la hora de elegir Cangas y Moaña "pero las mayores dificultades de comunicación
con Vigo siguen pesando en la materialización efectiva de los cambios de residencia", explica el estudio. La inauguración
de la "vía rápida" de O Morrazo podría disparar la valoración de ambos municipios como zona alternativa de primera residencia
para los vigueses.
El estudio señala que la baja apreciación de las parroquias interiores, como Sárdoma, Teis, Sampaio y Lavadores, las cuatro
peor puntuadas por los ciudadanos, se justifica por "las fábricas e instalaciones industriales que contienen, a las vías de
tráfico pesado que las atraviesan (autovías, ferrocarril...), a las difíciles comunicaciones con el centro urbano y a su desorden
urbanístico".
Por contra, la zona más apetecida de la ciudad es la línea litoral que va de Bouzas a Saiáns y continúa por los municipios
de Nigrán y Baiona. "Aquí se fue adquiriendo progresivamente el mayor valor de mercado, con una continuada recepción de residentes
de de clases medias y altas en viviendas unifamiliares", explica Miguel Martínez.
La excepción al gran atractivo del litoral está radicada en la franja de Teis a Bouzas, que constituye un "área de excepción",
donde las industrias, el puerto y otras barreras físicas hacen la zona menos apetecida por los vigueses en sus preferencias
para residir.
En cualquier caso, para los ciudadanos pesa más la aspiración de lograr una casa propia, una vivienda unifamiliar, que
la localización en la que esté situada. "Se concede menos importancia a la zona que la rodea -explica el estudio- porque se
identifica la mejora de "calidad de vida" con la propia casa".